Tuberculosis

  • Es una enfermedad infecciosa producida por el germen Mycobacterium tuberculosis. En la mayoría de los casos el órgano afectado es el pulmón aunque puede afectar a la mayoría de los órganos del cuerpo. Se desarrolla lentamente de forma subaguda en semanas.
  • Se contagia por vía aérea a través de gotitas emitidas al aire por las personas enfermas al hablar, toser, estornudar. El mayor riesgo de contagio se produce en las personas que están en contacto estrecho y regular con alguien que padece esta enfermedad.
  • La tuberculosis pulmonar según señala el Libro Blanco de Respiratorio de la European Respiratory Society alcanza unos 400.000 nuevos casos anuales.
  • Según el informe de la OMS, en 2016 en España hubo 4.700 casos de tuberculosis, 340 coinfectados por el VIH, 230 casos de tuberculosis multirresistente y una mortalidad de 340 casos (53 coinfectados por VIH). La tasa de incidencia 10 enfermos por cada 100.000 habitantes.

Claves para prevenir la Tuberculosis

  • Para prevenir la transmisión el enfermo debe cubrirse la boca para toser y estornudar, a ser posible con un pañuelo de papel y desecharlo después de su uso.
  • Los primeros días el paciente no debe compartir habitación, ventilarla a menudo y no permanecer en espacios públicos cerrados.
  • La contagiosidad de la enfermedad disminuye de forma notable desde el inicio del tratamiento y se considera que un enfermo deja de contagiar al cabo de dos o tres semanas de estar tomando el tratamiento.
  • Las personas en contacto con pacientes con tuberculosis deben ser estudiadas para descartar la existencia de la enfermedad o de identificar a las personas infectadas con el fin de valorar si éstas precisan tratamiento preventivo para evitar el desarrollo de enfermedad.

En el Año SEPAR de las infecciones respiratorias queremos destacar:

Aunque en general, la tuberculosis es una enfermedad conocida y la opinión pública está sensibilizada sobre su importancia, hay dos áreas de mejora a destacar:

  • La necesidad de disminuir el “retraso diagnóstico” y poner de relieve la importancia de un adecuado control y adherencia al tratamiento.
  • La aparición de multiresistencias que conllevan dificultades en el tratamiento por una menor disponibilidad de fármacos, por la dificultad de acceder a los nuevos esquemas terapéuticos y por la mayor duración de la enfermedad con sus consiguientes efectos adversos.